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SUPERFOODS DÍA A DÍA

SUPERFOODS DÍA A DÍA

Ahora que conocemos los beneficios de los superalimentos, un grupo de alimentos que van saliendo a la superficie y se van conociendo todas sus propiedades y bondades nutricionales, estamos curiosos por incorporarlos dentro de nuestra alimentación pero muchas veces no sabemos donde debemos encajarlos exactamente.

Bien, en este artículo se exponen unas pautas para ver fácilmente opciones donde poder incorporar estos regalos que la naturaleza nos brinda y que nos ayudan a enriquecer el valor nutricional de nuestros platos.

Primero de todo me gustaría dejar muy, muy claro que para mí, los superalimentos número uno y los que más deben abundar en nuestra dieta son lo vegetales de hoja verde. Estos, son muy ricos en clorofila, un fitopigmento con propiedades depurativas, antioxidantes y alcalinizantes del organismo, y con esto, no cabe duda de que deben ser la pieza clave o pieza indispensable en cada una de nuestras comidas. Lechugas, col kale, coles, rúcula, espinacas, canónigos…

Hay que empezar el día desayunando con un vaso de agua tibia con 1 cucharada de agua de mar y unas gotas de zumo de limón para obtener un efecto altamente alcalinizante y remineralizarte tan solo despertar.

Seguido preparar un buen zumo verde a base de hoja verde como la col kale, brotes de pipas de girasol, apio, pepino, 1 pieza de fruta como la granada o el pomelo y un trocito de raíz de cúrcuma y jengibre. Al zumo le podemos añadir una cucharadita de té de hierba de trigo para enriquecer su aporte en clorofila y aminoácidos, vitaminas y minerales de todos los grupos.

Tomar este zumo poquito a poco, masticando cada uno de los sorbitos para que el líquido emulsione con la saliva. Tomar el zumo verde es tomarte un tiempo para ti, para mimarte y cuidarte. Hazlo a consciencia y con propósito. Quizás puedes dedicar este espacio de tiempo a agradecer todo lo bueno que te brinda la vida y lo afortunado que eres por ello. Una actitud de agradecimiento hará que provoquemos más situaciones por las que estar agradecidos a lo largo del día.

Pasada una media hora, o si es posible esperar mejor a media mañana, y  prepar un batido energético y rico en proteínas. En él pondremos 400ml de leche de almendras, 1 plátano, 1cucharadita de espirulina, 1 cucharadita de maca, 1 cucharada de nibs de cacao, 2 cucharadas soperas de semillas de cáñamo y un puñadito de espinacas. Si se quiere una opción más liviana, cambiar la leche vegetal por agua de coco, y los nibs de cacao por un taco de aloe vera. O si prefieres comer algo más sólido, optar por unas crackers de semillas o tortitas de quínoa hinchada con lonchas de aguacate, rodajas de tomate, semillas de sésamo y brotes de alfalfa, o unas cracker de semillas con manteca de almendra o tahini, rodajas de pepino y copos de alga dulse.

Para comer al mediodía, preparar una ensalada, y ajustar su medida según sea plato único o entrante. En un bol preparar una cama de hojas verdes de temporada de elección, hortalizas de temporada (ahora en verano los tomates, pepinos, pimientos, apio, etc.), le añadiremos proteína y grasas vegetales con semillas de calabaza o girasol y unas nueces de California o Brasil, y para darle un toque dulce la decoraremos con unas deliciosas bayas de Goji, conocidas como las bayas de la eterna juventud. Para aliñar prepararemos una salsita con medio aguacate, 2 cucharadas de vinagre de manzana, pizca de sal de Himalaya y una pizca de orégano. Si queremos que la ensalada sea nuestro único plato completo le añadiremos 1-2 tazas de lentejas cocidas, quinoa o arroz integral.

Si preparamos un segundo plato, éste que siempre esté acompañado de verduras ya sean al vapor, salteadas o al horno, preferible si no las exponemos a altas temperaturas durante mucho tiempo. Si tomamos proteína de origen animal que el corte sea de calidad y preferiblemente de pasto y orgánico. Y es una muy buena idea añadir como guarnición 2 cucharadas de chucrut (col fermentada), un alimento prebiótico, que nos aporta bacterias beneficiosas para nuestra flora intestinal y nos ayuda a digerir y absorber mejor los nutrientes de los alimentos que consumimos.

Para merendar, una sugerencia es preparar un pudding de chía con leche de coco, con unas gotitas de extracto de vainilla y una cucharadita de miel cruda, y como topping decorativo podremos añadir unos arándanos o moras con una cucharada de polen de abeja. Una merienda realmente completa, energética y saciante.

Otra opción estimulante y altamente oxidantes es tomarse un matcha latte, preparándolo con leche vegetal de elección, té verde matcha y opcionalmente añadiéndole un edulcorante como el sirope de arce o néctar de coco.

Nuestra cena deberá ser más liviana y la tomaremos temprano, idealmente antes de las 20h. Se recomienda empezar las cenas con una buena crema vegetal o caldo como la sopa miso. Ésta nos aportará gran cantidad de vegetales que ingeriremos sin ni siquiera darnos cuenta, así como si de un batido se tratara, y para recordar que debemos masticar incluso los líquidos, añadir toppings como crudités vegetales, pipas de girasol, copos de algas o levadura nutricional, además de aumentar su valor nutricional, nos puede ayudar. Si tenemos más apetito y/o queremos comer algo más sólido podemos optar por preparar un salteado de setas con verduras y tempeh, o unos dips como hummus de garbanzos, babaganush o guacamole con bastoncitos vegetales, o una tortilla de champiñones o un pescado al vapor acompañado de una pequeña ensalada.

Antes de ir a la cama, si nos entra algún antojo de dulce o nos apetece algo calentito, podemos preparar una leche de almendras con un toque de canela, cúrcuma latte y una cucharadita de miel y ¡¿Por qué no?! Un trocito de chocolate negro, preferible que sea superior al 85% de cacao.

Este puede ser un ejemplo de tu día, donde los superfoods están presentes en cada uno de tus bocados. El secreto es tenerlos en casa, ser conscientes de cuales son e ir jugando en la cocina añadiéndolos en tus platos. Habrá combinaciones que te sabrán ricas y otras estarán de muerte, y lo que sí te puedo garantizar es que sepan como sepan estarán nutriendo cada una de tus células, aportando micronutrición, vitaminas, minerales, antioxidantes y enzimas digestivos; elementos claves para disfrutar de un buen estado de salud.

¡Salud! Y ¡buen provecho!

 

Artículo original aquí.

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